

El protagonismo de la ciudad en la historia republicana del Perú fue y es gravitante, llegó a ser declarada “Capital de la República” durante el gobierno de Lizardo Montero, fue foco de rebeliones populares, cívicas y democráticas, y ha sido también cuna de muchas sobresalientes figuras intelectuales, políticas y religiosas del país.
Su casco histórico se extiende sobre un superficie de 331,99 ha y fue declarado por la Unesco como «Patrimonio Cultural de la Humanidad»,[21] su patrimonio histórico y monumental y sus diversos espacios escénicos y culturales la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional, en su casco histórico destaca la arquitectura religiosa virreinal y republicana producto de mezcla de características europeas y autóctonas,[22] que constituyeron a una propia escuela estilística denominada "Escuela arequipeña"[23] de crucial importancia en toda la región y cuya influencia llegó hasta Potosí (Bolivia).
En la actualidad la ciudad de Arequipa es la "Capital Jurídica del Perú", la sede oficial del Tribunal Constitucional desde 1979 y es un importante centro industrial y comercial del Perú,[26] cuenta con notable actividad industrial siendo catalogada como "La segunda ciudad más industrializada del Perú".[27] . En la ciudad existen en la actualidad 3 parque industriales, donde destaca en la producción textil de lana de camélidos con calidad de exportación; por lo que la ciudad mantiene estrechos vínculos comerciales con Chile,Bolivia y Brasil; vínculos con las ciudades conectadas por medio del Ferrocarril del Sur, así como con el puerto de Matarani.